
JOAQUIM Y EL EQUIPO
EL ALMA DE LA CASTANYA DE VILADRAU
Más de 20 años latiendo al ritmo del Montseny: cuidamos los bosques y la cultura de nuestra castaña.
20 AÑOS DE MANOS EN LA TIERRA Y RESPETO POR EL MONTSENY
Al frente del proyecto está Joaquim, un apasionado que suma más de 20 años de experiencia trabajando entre castaños. Para él, el Parque Natural del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera, no es un simple escenario, sino un territorio con el que mantiene una conexión casi espiritual.
Como él suele decir: "Esto no es una fábrica; es el patio de mi casa". Esta mirada artesana y honesta es la que guía a todo el equipo en la misión de preservar un entorno único en el mundo.
100 % CATALANES: AMAMOS NUESTRA CULTURA
Somos un proyecto 100 % catalán, arraigado a la tierra y orgulloso de nuestra identidad. Amamos nuestra cultura y entendemos que la castaña es mucho más que un fruto: es un símbolo de nuestra historia.
Las castanyades son parte de nuestro ADN, un ritual que nos une como pueblo alrededor del fuego y el otoño. Por eso, nuestro trabajo es una forma de militancia cultural: queremos que la tradición de la castaña siga viva, fuerte y con el prestigio que se merece como patrimonio vivo de Cataluña.
MOTOR SOCIAL Y COMPROMISO CON EL TERRITORIO
Creemos en una economía circular que empieza en casa. La Castanya de Viladrau genera trabajo para la gente del territorio, creando oportunidades laborales en el Montseny y fomentando colaboraciones con artesanos locales.
Somos un equipo que cuida a las personas tanto como cuida a los árboles, impulsando un modelo humano donde el conocimiento se transmite de generación en generación.
RECUPERACIÓN DE LOS CASTAÑOS DEL MONTSENY: PATRIMONIO Y SOSTENIBILIDAD EN VILADRAU
Los castaños del Montseny son testigos vivos de nuestra historia que habían quedado en el olvido, volviéndose vulnerables por el abandono. En la Castanya de Viladrau hemos decidido cambiar ese destino mediante la recuperación activa de fincas centenarias.
Al limpiar el sotobosque, devolvemos la luz a unos árboles que habían dejado de respirar, actuando como protectores de su bienestar. Esta gestión es vital para la prevención de incendios, ya que un bosque cuidado ayuda a reducir el riesgo de incendio. Además, un castaño sano combate el cambio climático absorbiendo CO2 y preservando la humedad del suelo. Así, manos y naturaleza se unen para recuperar el equilibrio de todo nuestro ecosistema.