
Una receta de otoño sabrosa, tradicional y muy reconfortante. Las albóndigas tiernas se combinan con castañas y setas en una salsa llena de profundidad con vino rancio.
DESCARGAR RECETAUna receta de otoño sabrosa, tradicional y muy reconfortante, ideal para la comida de Todos los Santos o para cualquier comida especial de temporada. Las albóndigas tiernas se combinan con castañas y setas en una salsa llena de profundidad, con el toque aromático del vino rancio y el sabor de la cocina hecha a fuego lento.
Ponemos la miga de pan en remojo con la leche hasta que quede bien ablandada. En un bol grande, mezclamos la carne de cerdo y la carne de ternera con el ajo picado, el perejil, el huevo, la miga de pan escurrida, sal y pimienta negra.
Trabajamos la masa hasta que todos los ingredientes queden bien integrados. Formamos las albóndigas, las enharinamos ligeramente y las freímos en una sartén con aceite de oliva virgen extra hasta que queden doradas. Las reservamos sobre papel absorbente.
En una cazuela con aceite de oliva, sofreímos la zanahoria cortada pequeña, el tomate rallado y los dientes de ajo picados.
Añadimos la cebolla confitada y la copa de vino rancio. Dejamos reducir unos minutos a fuego suave para que se evapore el alcohol y la salsa coja intensidad.
Si queremos una salsa más ligada, añadimos una cucharadita de harina y la removemos bien. Mojamos con un poco de caldo de carne y dejamos que hierva a fuego lento unos minutos.
Incorporamos las albóndigas, las castañas cocidas y peladas y las setas variadas. Dejamos cocer todo junto durante 10-12 minutos, a fuego suave, para que las albóndigas se impregnen bien de la salsa.
Apagamos el fuego y dejamos reposar el plato unos minutos antes de servirlo. Si se prepara de un día para otro, quedará todavía más sabroso.