
Una crema clásica de otoño con una textura suave y un sabor profundo, pensada para servir bien caliente en días fríos.
DESCARGAR RECETAUna receta que resume muy bien la cocina de temporada: pocos ingredientes, buen fuego y un resultado muy acogedor.
Parte de una cebolla asada o muy bien pochada para construir una base dulce y profunda. Esta base acompaña muy bien a la castaña.
Añade la harina de castaña y la leche poco a poco, trabajando la mezcla con calma para obtener una crema estable y sin grumos.
Tritura, rectifica la textura y sirve de inmediato con un acabado sencillo, como unas gotas de aceite o hierbas suaves.