
Una guarnición clásica y amable que acompaña carnes, asados y platos de fiesta con el toque dulce propio de la castaña.
DESCARGAR RECETAUna preparación sencilla que encaja muy bien en cocina tradicional y en platos de celebración.
Pela las castañas ya cocidas y resérvalas enteras o en trozos, según la presentación que busques.
Dales un toque final en la sartén con un poco de mantequilla o aceite para intensificar la parte tostada y el color.
Sírvelas junto al plato principal, sin cargarlas demasiado de condimentos para mantener su protagonismo.