
Una crema reconfortante, ligera y muy aromática para los días fríos, ideal como primer plato o como cena suave.
DESCARGAR RECETAUna de esas recetas sencillas que funcionan muy bien en cocina de temporada y que permiten lucir un ingrediente humilde con mucha elegancia.
Calienta un poco de leche y disuelve en ella la harina de castaña poco a poco para evitar grumos. Conseguir una base homogénea es clave para la textura final.
Incorpora el caldo suave y deja cocer a fuego muy bajo, removiendo constantemente. La crema irá cogiendo cuerpo sin perder ligereza.
Acaba con una pizca de nuez moscada y rectifica la textura antes de servir. Puedes completarla con unas castañas troceadas por encima.