
Un plato cremoso, elegante y lleno de matices de bosque, perfecto para los meses de otoño e invierno. Castañas, setas y parmesano para un risotto inolvidable.
DESCARGAR RECETAUn plato cremoso, elegante y lleno de matices de bosque, perfecto para los meses de otoño e invierno. La combinación de las castañas con las setas aporta una textura melosa y un sabor profundo, mientras que el parmesano y la mantequilla terminan de redondear un risotto irresistible.
Si utilizamos castañas crudas, las hervimos durante 15-20 minutos hasta que queden tiernas. Una vez cocidas, las pelamos y las reservamos. Pelamos y picamos la cebolla y los dientes de ajo bien finos.
En una cazuela, fundimos una parte de la mantequilla y sofreímos en ella la cebolla y el ajo a fuego suave hasta que queden tiernos y transparentes.
Añadimos el arroz y lo tostamos durante unos minutos, removiendo suavemente, hasta que quede ligeramente nacarado. Incorporamos el vino blanco y dejamos que se evapore completamente.
Empezamos a añadir el caldo de verduras caliente, poco a poco, un cucharón cada vez. Removemos y esperamos a que el arroz lo absorba antes de añadir más.
A media cocción, incorporamos las setas y las castañas. Continuamos añadiendo caldo y removiendo hasta que el arroz quede cocido pero cremoso.
Cuando el arroz esté en su punto, retiramos del fuego y añadimos el resto de la mantequilla y el queso parmesano rallado. Removemos bien hasta que se integren y el risotto coja una textura bien cremosa. Rectificamos de sal y pimienta.