
Una elaboración mínima que respeta la temporada y permite disfrutar la castaña con toda su pureza.
DESCARGAR RECETAUna manera muy directa de poner en valor la calidad del fruto y el momento exacto de la cosecha.
Selecciona las castañas más sanas y lávalas para eliminar restos de tierra o piel exterior. El buen producto es la mitad de la receta.
Cuécelas o tuéstalas muy ligeramente según el acabado que busques, manteniendo siempre el punto tierno del centro.
Sírvelas con un poco de sal fina, solas o como parte de un surtido de temporada. Funcionan muy bien en catas y aperitivos.